7.21.2014

Em (II)

Al despertar, Em tenía la sensación de que le habían robado los sueños de la noche anterior. Ya sabes, como cuando olvidas lo que has soñado pero aún peor.
Solo sabía que hacía un par de horas había estado paseando por Montmartre y, por un momento, había sido inmensamente feliz, como solo en los sueños se puede.

La verdad es que, desde hacía un tiempo, solo en sueños era realmente feliz y a menudo, se preguntaba si tenía que ver con esa mala costumbre que había adoptado de no someter su realidad a ellos.