10.21.2012

Nos faltan los motivos

                                                                                                  Foto Tumblr

Ella salió con pocas ganas y menos intenciones. Era una noche cualquiera, en una ciudad cualquiera, en un sitio cualquiera a las afueras de esa ciudad. Por esas casualidades que provocamos, él apareció y la noche mejoró, quizás. Habían pasado las suficientes horas para saludar al sol y despedirse de la luna. De repente, él se acercó, agarró su mano y bailaron. No había música o sí, la música que ellos estaban inventando. Todos los miraban o no, quizás allí no había nadie más, para ellos no. Pararon, anduvieron, volvieron a parar y de repente también, la realidad. 


               "Por las arrugas de mi voz se filtra la desolación de saber que estos son los últimos versos que te escribo".

No hay comentarios:

Publicar un comentario